Regalar una mascota por Navidad…¿una buena idea?
Faire la surprise à quelqu’un en lui donnant un petit animal domestique pour Navidad est devenu un geste courant. C’est une décision qui mérite cependant d’être mûrement réfléchie…
Adopter un animal de compagnie transforme toujours la routine quotidienne de la famille qui l’accueille. Cela implique de l’engagement et des responsabilités en termes d’affection, de soins vétérinaires, et aussi d’argent. Sans oublier, le stress ressenti par « l’adopté » lui-même par son entrée dans un nouveau foyer.
Sugerencias
Obviamente, ya no será una sorpresa... Pero si estás pensando en regalar, por ejemplo, un cachorro o un gatito a un niño pequeño, quizás sería más prudente consultar primero a sus padres, especialmente si aún son pequeños (ya que, en cualquier caso, serán ellos los que se encarguen del cuidado del recién llegado).
También podríamos sentirnos tentados a regalarle una mascota a una persona mayor que vive sola. Antes de hacerlo, conviene hacerse algunas preguntas: ¿podrá cubrir todos los gastos que esto conlleva (cuidado, vacunas, paseos, juguetes, comida)? Si es un perro, ¿tendrá la energía suficiente para sacarlo a pasear a diario, llueva o truene? Y si es un cachorro, ¿tendrá la paciencia suficiente para educarlo (limpieza, mordisqueo)? En caso de enfermedad o fallecimiento, ¿quién se haría cargo del animal? Una sorpresa a veces puede convertirse en una carga.
Un cierto riesgo
¿Qué pasa si el animal regalado no gusta? Sí, es un riesgo. Ante todo, debe ser realmente deseado por la persona y sus seres queridos; de lo contrario, podrías, a pesar de tus buenas intenciones al principio, causarles más problemas que placeres. Otro punto: la personalidad de un animal debe armonizar con la de quien lo entrenará. Siempre es mejor elegir tú mismo a tu pequeño compañero de vida.
Además, entrenar a un animal joven requiere paciencia, tolerancia, calma, constancia y disponibilidad. La temporada navideña puede no ser el mejor momento para emprender tal tarea. ¿Qué opinas?

